7 curiosidades que seguramente no conocías de la Flecha

La Flecha es un paraíso natural único debido a su crecimiento anual y sus constantes cambios de forma, sobre todo en la punta, que hacen que no veas la misma península dos años seguidos.

Sin embargo, esto no es lo único que la hace especial. Te mostramos siete curiosidades que seguramente no conocías… hasta ahora.

1. Casi su cuarta parte queda bajo el agua con la marea alta
La Zona Activa de Influencia Mareal ocupa aproximadamente el 23% de la Flecha, dividida entre entrantes de marea, marisma, zona intermareal interior y caños. Aunque existen lagunas interiores donde siempre queda agua, la mayor parte de las zonas que cubre la marea alta quedan al descubierto cuando ésta baja.

Los entrantes mareales se distribuyen por toda la fachada norte de la Flecha, es decir, la orilla que da al río Piedras, aunque se interrumpen en la zona de la Casa del Palo y junto al Real de Almadraba de Nueva Umbría. Las marismas, en cambio, se agrupan en torno a cuatro áreas, ubicándose la mayor de ellas junto a la punta de la Flecha.

2. No existía hace 200 añosFLECHA
Este puede ser el dato probablemente más impactante, pero que explica algunos de los que vamos a enunciar después.

Lo cierto es que, aunque había islas barrera frente a la costa desde la época romana, no es hasta inicios el S. XIX cuando comienzan a unirse al continente y entre sí, creando la Flecha tal y como la conocemos hoy en día. El terremoto de Lisboa de 1755 tuvo especial protagonismo como desencadenante de la posterior evolución de la Flecha, ya que alteró toda la costa occidental onubense.

3. Vivían en ella alrededor de mil personas
En los años de actividad de la Almadraba de Nueva Umbría, llegaron a vivir en el Real unos doscientos almadraberos con sus familias, alcanzando una población cercana al millar de febrero a septiembre, durante la temporada.

El Real de la Almadraba de Nueva Umbría era un poblado construido frente a El Rompido y del que solo quedan ya ruinas. Ha sido declarado recientemente como Bien de Interés Cultural, en buena parte gracias a los esfuerzos de Juan M. Ruiz Acevedo.

dsc00354. En ella conviven 15 especies de plantas exóticas
De las 189 especies de plantas que crecen en la Flecha, 15 son exóticas, lo que supone el 8% del total. Se consideran exóticas aquellas especies que no son autóctonas de la zona, sin necesidad de que provengan de algún lugar en concreto. Sin embargo, la mayoría provienen de América y el sur de África, aunque destaca la presencia, si bien escasa, del eucalipto, procedente de Australia.

Otras especies exóticas que han crecido en la Flecha son la Opuntia tuna y la Carpobrotus edulis, conocidas por la población local como “tunera” y “llorona”, respectivamente.

5. Albergaba una escuela mixta
El trabajo en el Real de la Almadraba era incesante para los almadraberos, pero también había una incesante vida social en aquellos barracones.

Un pequeño salón con un retrete al fondo hacía de escuela para niños y niñas, que se sentaban en bancas separadas. Sin embargo, no todos los niños podían ir a aprender a leer y escribir, ya que había un cupo por motivos de espacio. Además, los más mayores ayudaban mariscando o realizando tareas domésticas, según fueran niños o niñas.

La ausencia de recinto alrededor de la escuela facilitaba el escape de algunos escolares, aunque se enfrentaban a palmetazos por castigo al día siguiente por salir a jugar en lugar de escuchar las lecciones.

6. Tiene dunas móvilesDunas
Hace un siglo, la mayor parte de la Flecha carecía de vegetación y estaba compuesta por dunas móviles bajo los efectos del viento. En la actualidad, sin embargo, solo el 4,3% de la Flecha son zonas móviles, ya que la retama ha ayudado a consolidar gran parte del terreno.

Previamente a la aparición y posterior expansión de la población de retama blanca, grandes dunas de arena ocupaban toda la extensión de la Flecha, siendo además muy sensibles a la acción del viento. La variabilidad morfológica del Paraje Natural era tal que un informe de 1913 señala que un médano de 12 metros estaba demasiado próximo a un puesto de carabineros, amenazando con sepultarlo bajo la arena.

7. Es el hogar de especies protegidas
Aunque el Paraje Natural es bastante rico en flora y fauna pese a su juventud, en él encuentran refugio especies como el tomillo carnoso y el camaléon común.

El paso de personas por áreas interiores de la Flecha en la zona de su nacimiento pone en peligro la población de tomillo carnoso, de ahí que se recomiende encarecidamente cruzar solo por las pasarelas que la atraviesan de norte a sur. El camaleón común, aunque es la estrella del Paraje Natural, no se deja ver tan fácilmente debido a su camuflaje, si bien muchos locales se han encontrado alguna vez con uno de estos simpáticos reptiles completamente inofensivos para el ser humano.

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¿Conocías alguna de estas curiosidades? ¿Sabes alguna más que quieras compartir? Puedes escribirnos a info@flechamar.com y estaremos encantados de contactar contigo.

Fuentes:

  • Flecha Litoral de Nueva Umbría: flora y vegetación (2006). Juan B. Gallego, Sandra Muñoz y Claudia Dellafiore.
  • Capitanes de Almadraba (2012). Juan M. Ruiz, José Fernández y José A. López.